Wednesday, May 11, 2005

Un charco sin nube

Hay una sensación rancia metida en el pecho. Dos pétalos de rosas muertas. El atardecer que se termina cuando el día ni siquiera empieza. La espera… la tensa espera. Tensa espera de qué. Qué espero. Espero el tiempo. El segundo que pasa. Me voy al baño y me siento a leer la Inmortalidad de Kundera. No, tampoco es eso. Es un gusto como arroz seco. Es gusto como limón pasado. Es gusto a coca cola de fanta. Y unos pasos que se mueven, lentamente, un pie delante del otro en una línea perfectamente recta. Sin dobleces. Hay como una especie de pecho gelatinoso y transparente. Es exactamente como avanzar con el pecho desnudo y caerse al cemento duro tal como cuando me rompía la rodilla al caer de la bicicleta. Así de bruces y así también duele y arde. Y harde y la sangre corre. Anoche en mi sueño había una patineta circular y pequeña. Y dos niños andando con una patineta profesional en la nieve. Y con ruedas! Yo compraba la patineta redonda por $26 y me lanzaba por el cerro. Y ellos me veían y yo les mostraba cómo se gira la cadera andando en snowboard. Y cómo se quiebra la espalda para lograr el equilibrio. Y marcaba S en el piso. Entonces el niñito rubio venía corriendo, los dos me quedaban mirando y yo acababa por regalarle la patineta al que llegó primero. Sí, aquel premio. Y luego qué. La sensación de estar fumando algo. Quiero algo que me produzca lo que busco. Está ESA cosa que se mueve y parece ansiedad. Hoy estaba pensándolo tan intensamente en la cama mientras dormía con Yohami que hasta pensé que se lo dije, pero no, no se lo dije. O tal vez sí pero no recuerdo. Ayer cuando venía por la calle y sólo pensaba en sexo y sólo pensaba que quería comerle a besos esa boca tan provocadora y que sólo quería verlo echado desnudo en la cama mientras él miraba el cielo con ese aire tan encantador y tan suelto y tan “me suelto de energía mala” que tiene, estaba sintiendo esa cosa en el pecho. Y cuando ya estábamos en el depto y yo estaba abrazándolo y comencé a desnudarme, ahí mismo, cuando no tenía más ropa encima ni ningún otro pensamiento volvía a experimentar esta sensación que no sé si es mala ni buena, pero que está. La otra vez que tuve ese rapto inspirador y esas ganas tan intensas de crear, ESA sensación estaba ahí. Aún no descubro que es pero es la responsable de que sienta mi pecho-gelatina. Es la que hace que vaya con el pecho desnudo por ahí sintiendo el guiño de los ojos metiéndose o el movimiento del pantalón cuando se da otro nuevo paso. Es la energía que se filtra, supongo.Todo eso es ceguera. Todo eso. Mientras más lo pienso más me doy cuenta de lo poco que veo. Aunque en realidad no me doy cuenta de lo poco que veo porque si lo hiciera entonces estaría viendo más. Asumo que acá pienso que me doy cuenta y me pongo a usar esas palabras para que cuadren y digan algo, pero lo que dicen no es lo que se ve y lo que posibilita que se accione. Las palabras no hacen nada. Estoy metida dentro de dos esquemas, creo. Cada vez que pienso más en eso y cada vez que descubro más cosas, entonces es cuando menos entiendo y cuando más me disperso. Cuando más me disperso, eh.De eso me estuve dando cuenta todas las veces que pienso en todo lo que pasó. En ese libro del vaciamiento de recuerdos que aparece de vez en cuando y se completa. Esos recuerdos no son lo que fueron, son invenciones nuevas. Quién sabe y a quién le importa. Si las cosas ni siquiera están y tampoco están influyendo.Por eso, porque no tengo nada que hacer y quiero que influyan es que les doy la vuelta y los hago encajar. O algo así. Ya estoy harta de que aparezca mi padre, por ejemplo. Cuando nunca apareció, eh.Es como, es como una asfixia. Es como un cemento. Es como un tronco de madera maciza. Es como una luna pegoteada. Es como una nube echa trizas. Es algo como eso. Como un charco sin luna. Como un charco sin nube. Como lo que sea que no tiene aire. Es como un recuerdo, como un pasado, como un sabor de algo que no existe. Como una atemporalidad. Shit, que palabra tan estúpida. Es como una birome. Sí, eso es. Es como una birome que sólo escribe lo que puede escribir. Letras gordas y redondas en azul. Porque la mano que la sostiene es así. Porque el cerebro que lo piensa es así. Y la pobre birome no puede hacer nada.También es como una playa con arena. Es como la sal que se te pega en la encía cuando quieres acostarte a disfrutar el sol. Y la boca se vuelve tan pero tan seca que necesitas tomar algo, y entonces pasa el vendedor de jugos y le compras uno. Es el negocio que está ahí, preparado, en complicidad con la arena. Es el viento que te trae más sal, las olas que no llegan y no mojan, es la arena que se te mete en la bikini que rodea las piernas secas. Ni siquiera hay sudor. Es sólo arena seca. Arena seca y ya. Eso no sería tan pesado ni tan horrible si no estuvieras queriendo en ese mismo momento un paraguas y una lluvia intensa. Tienes la arena, quieres el paraguas. Sientes la sal, quieres el agua. Es eso nomás, no hay otra forma de decirlo. Sientes el calor, sueñas con el frío. Y todo siempre es eso. No hay vuelta.

And evri taim iu meeeeeeid mi

La canción dice: “and evri taim iu meeeeeeid mi”.Comeon tellmemore…Y me imagino a Cortazar o a Horacio escribiendo “hasi me gusta pensar para no desconcentrarme. Porque cuando meto una hache hadelante de la palabra, hes cuando menos distingo hel significado de hella. Porque la palabra deja de significar halgo hy se transforma en una himagen hincoherente”.Siento el agua que cae en cada sector despedazado de este cerebro y puedo identificar el dolor. Puedo decir: “Ahí esta la mala energía”. Energía. Sector. CerebroDigo estas palabras y visualizo una imagen. Digo cerebro y me imagino uno brillante, perfecto. Brillante, otra imagen.Digo and every time you made me como cantando y descubriendo sus secciones.In fact, ayer leí una cosa de Jung sobre consciente e inconsciente que me dejó pensando. Debo dejar actuar mi inconsciente para localizar mi verdadera intención. Dónde esta el deseo.Y ¿Hay algún inconsciente? Como es que puedo tomar esos conceptos sin digerirlos primero?Inconsciente -consciente. División. Dos partes. Energía dividida.Y una unidad? Unidad. Concepto arrecho. Arrecho, adjetivo venezolano indeterminado que puede significar opuestos. Arrecho.And every time you made me. Siento como cae el agua. Me toca esta zona, la parte superior derecha del cráneo, y siento un dolor. Dolor, sensación conocida compuesta por esas diferentes percepciones que percibí en un determinado momento – y que creo que son iguales y que se repiten – que se relacionan con un concepto que me enseñaron en algún lugar. Dolor. Mala energía es ahora. Todo es mala energía. ¿Como saber lo que es? Porque las cosas son de un modo.Miro mis piernas, llenas de varices, y ahora veo y siento mala energía. Antes ni se me ocurría decir lo que era pero ahora que descubrí ese concepto, y al que le asigné unas sensaciones similares – como lo hice con el dolor – todo es mala energía. Inclusive el dolor mismo.No hay diferencia esencial porque así es como se siente.Estaba pensando en conseguir un manual para descubrir la zona del cerebro que me estaba doliendo en el momento mismo en que estaba pensando eso. Después de todo, los manuales indican qué es lo que duele y por qué. Después de todo, a eso llamamos ciencia y en eso creemos ciegamente. And every time you made me. Repito ese estribillo para no tratar de ordenar lógicamente las ideas, para no volver a ellas y ni siquiera pensarlas; sin embargo, ahora que el estribillo me dio un par de segundos para pensar en eso, me di cuenta que percibí esos dolores que denomino mala energía craneana, en varios lugares antes. Entonces se me ocurrió que podía hacer una clasificación de energía y dolores, y poder solucionar mi problema. Después de todo, todo está en una enciclopedia y si no existe, puedo escribirla y hacer mi pequeño y gran aporte a la humanidad.Escribir una enciclopedia. Escribir una novela. Novela, literatura. Prejuicios. Prejuicios porque saltan los conceptos que repudio. And every time you made me. Estaba pensando en la ducha en el inconsciente y el conciente. Que estoy manejada por una parte irracional que se extiende a sus anchas mientras me ducho y que en ese mismo momento ocurren ideas buenisimas. Y si trato de traducirlas o de recordar algo, mi conciencia aparece y se aferra a la idea, relacionándolo lógicamente con algo y haciendo que mi inconsciente se pierda. Al menos, siempre y cuando exista uno.And every time you made me. No pude reproducir íntegramente los pensamientos de la ducha. Pero ahora reflota una parte desconocida que se pone a escribir todo esto. Un flash refleja una imagen de la película de ayer (Irreversible). Estaba pensando cuánto de eso filtra nuestra parte irracional y cuánto de eso lo asimila como miedos o imágenes que no quiere tocar. Irracional. Imágenes. Miedos. Todos preconceptos de algún lado, si señor. Entonces estaba pensando en los mensajes subliminales y en la alegría, el resabio, la frustración y todo lo que aparece cuando queremos y no queremos pensar en algo. Que me echo ahí a tratar de cambiar mi vida y surge cierta decisión, que luego se olvida o desaparece con el transcurso de los días.Bah, ya estoy hablando tratando de darle una coherencia. La parte irracional desapareció y el estribillo que desconcentra ya no es efectivo. Bullshit.-

La versión de mi suicidio

(publicado el 19-julio-2003)

Ayer iba a suicidarme. Pensé que realmente lo haría por ser una cobarde. Por ser una inútil. Mi depresión llegó demasiado lejos. Demasiado tiempo estuve sin llegar a ser nadie. Cobarde. Cobarde.Estaba en medio de la noche muerta. Oyendo el zumbido de mis oídos y la sangre que se amontonaba, arremolinándose en mi cerebro. Ahogándose. Yéndose quien sabe adónde. Fluyendo en la dirección de alguna vena desconocida.Pude prever cómo sería. Pude verme dando un salto de la cama, arrojando la manta a un costado, y rompiendo los vidrios de la ventana... de un golpe. De salto. De un grito.Me veía ahí mismo volando. Sintiendo por fin el contacto con lo eterno. Experimentando finalmente el gusto de pender sobre el aire. Frío. Denso. Esperaba que fueran minutos interminables. Quizás todo lo que había sido mi vida pasara frente a mi en el lapso de esos segundos... o iba a ser simplemente un frío impacto contra el piso. ¿Y sería un frío impacto?. A lo mejor ni llegaba a sentirlo. Quien sabe.Quizás la sangre ni se desparramara demasiado rápido y se coagulara en el susto del salto. Quizás mi cráneo sólo se volviera añicos. Y después, tan sólo irreconocible. Sería una muerte rápida. Quien sabe.Lo vi a modo de documental. Pude filmarlo con millones de cámaras diferentes. Pude ponerle subtítulos que dijeran "cobarde... cobarde". Y comenzar el relato partiendo desde donde estaba, en esa misma posición acostada en mi cama... sintiendo los pies demasiado calientes. Percibiendo mi cráneo demasiado hinchado. "Nobody say it was easyyyy....". I love Coldplay. Esa canción sería perfecta como música de fondo. Hasta armaría un soundtrack.Estaría acostada en mi cama, con el discman funcionando y los auriculares al oído. Las cámaras deberían estar girando y enfocando la oscuridad que veían. Traspasándola. Revelando aquello que pensaba. Haciéndome visible.A eso del minuto cincuenta y uno, sé que tomo la repentina decisión. Puedo escuchar la música y puedo imaginarme las acciones. Segundo cincuenta y dos. Aparto la manta. Arrojo los auriculares y el discman en un rincón. La música sigue sonando. Hay una cámara estática, frente a mí y arriba, captando imagen a imagen los movimientos. Pareciera una exhibición. Pero es mi suicidio.Dos minutos cero cuatro. Piso la silla que está situada frente a mi escritorio y doy un repentino salto. Cubro mi rostro con mis brazos... jajaja, como si quisiera evitarme cierto daño. La decisión está tomada y es inevitable. No se oyen los sonidos de los cristales que se rompen, sólo percibo mucho aire. Mucho aire frío. Mucho aire muerto. Pienso en lo que hice. Sonrío. Cobarde. Cobarde...Dos minutos dieciséis. Aún me veo volando. Me siento viva. Más viva que nunca. Extiendo mis brazos como si fuera dar alguna especie de salto mortal. Imagino una piscina, pero no hay agua en el fondo. El piso es sólo cemento. Veo cada detalle del pavimento. No atiné a quitarme los lentes. Mejor. Así la vida se esfuma sin llegar a ser no vidente. Así la vida se esfuma con sus perfecciones. Con sus miles de detalles. Extiendo mis brazos. Abrazo todo lo que hago. Abrazo el aire. Nunca he hecho esto. Tampoco habrá otra vez.Dos minutos diecisiete. Ya estoy en el piso. Ya estoy muerta. No respiro. Luego del salto con los brazos extendidos... la cámara que lo filma se cayó muy rápido. El salto de veinte minutos se redujo a uno. Caigo violentamente. Pesadamente me derrumbo y me hago pedazos.La cámara enfoca un perfil de mi rostro despedazado. Ella ha caído y yace junto conmigo.Dos minutos veintinueve. Un hilo de sangre comienza a caer desde mi boca. El impacto ha cesado, y el relato del mismo también. Ni siquiera tuve tiempo para pensar sobre la vida y la muerte... la maldita cámara que lo filma, y el guión de la que lo escribe, no me han dejado.Dos minutos cuarenta y tres. La cámara se aparta de al lado mío, desde donde yace como si fuera ella la que se hubiera suicidado, y se va hacia arriba. Volando hacia lo alto. Pero mientras se eleva, no deja de filmarme. No deja de captar el cuerpo muerto y desecho que yace ahí como una esvástica.A los dos minutos cincuenta y ocho.. se oye una voz que dice... "cobarde... cobarde".Comienza la historia de nuevo. La canción sigue. Ahora... una explicación y el por qué del suicidio.

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